El poder eterno de las fotos de William Klein, en �msterdam

?NXEL GROVE

El Museo de Fotograf?a FOAM de la capital holandesa expone una retrospectiva del legendario fot?grafo, cineasta y dise?ador.Klein, que en abril cumple 86 a?os, lleva sesenta rompiendo todos los moldes con una mirada inconformista, antiburguesa y libertaria.”S? t? mismo. Prefiero ver algo torpe pero que no parezca la copia del trabajo de otro”, aconseja el maestro cuando los j?venes le piden una f?rmula.

Gun 1, NY 1955 (painted 2005)

A William Klein (EE UU, 1928) no le queda ni un sola norma por romper. Rebelde e inconformista,?trastorn? el desarrollo de la fotograf?a con el deslumbrante ensayo Life is Good & Good for You in New York (1956), que mostr? la realidad estadounidense injusta, quebrada y dolorosa que casi nadie se atrev?a a exhibir. Sigui? reventado convenciones con Rome (1959), Moscow (1964) y Tokyo (1964), cuatro obras que modificaron el abecedario fotogr?fico urbano.

A punto de cumplir 86 a?os, Klein lleva sesenta trabajando y dicen que no deja pasar un d?a sin hacer fotos o dedicarse a otra de sus pasiones, pintar ?tambi?n ha realizado pel?culas y v?deos?. William Klein overzichtstentoonstelling (William Klein, retrospectiva), en el Museo de Fotograf?a FOAM de ?msterdam (Holanda) propone un homenaje a un artista sobre el cual no rechina, y hay muy pocos con los que suceda, el adjetivo de legendario. La muestra estar? abierta hasta el 12 de marzo.

“Inmensa influencia”

La “labor pionera” de este creador inconformista, antiburgu?s y libertario, tuvo una “inmensa influencia” en la fotograf?a durante la segunda mitad del siglo XX, dicen los organizadores, y el poder de sus im?genes parece ser eterno y no diluirse con el tiempo. La retrospectiva concede amplio espacio a las fotos callejeras, sobre todo las que realiz? incansablemente durante ocho a?os (1956-1964) en Nueva York, Roma, Mosc? y Tokio, donde us? la c?mara como un instrumento libre, brusco y sin leyes que permit?a el flujo de ideas.

La retrospectiva tambi?n abarca las fotos de moda que Klein hizo para Vogue, para las que no admiti? ninguna injerencia de estilo, los experimentos con fotograf?a abstracta y los grandes fotomurales que firm? en los a?os sesenta. Una selecci?n de pel?culas y cortometrajes ser?n proyectados durante la exposici?n y la revista FOAM magazine dedica un n?mero especial a la obra del maestro.

Las im?genes de la vida en las ciudades que Klein mostr? “tienen un realismo despiadado y al mismo tiempo reverberan visualmente con el estado de ?nimo psicol?gico, social y econ?mico de la ?poca”. El fot?grafo fue el primer reportero de calle que se atrevi? a ofrecer una visi?n fraccionada y subjetiva de las ciudades, gestando una forma de trabajar que ha saltado hacia las generaciones posteriores. La Tate Gallery de Londres entrelaz? las miradas del estadounidense y uno de sus grandes admiradores, el diez a?os m?s joven japon?s Daido Moriyama.

Influido por L?ger

Llegado a la fotograf?a por casualidad ?estaba en el Ej?rcito en 1947 y renunci? al uniforme para matricularse en Arte en la Sorbona?, Klein tuvo la suerte de que en su camino se cruzara el pintor cubista cubista Fernand L?ger, al que no conoc?a ni de o?das. Fue el artista quien invoc? al estadounidense para que cultivase la rebeld?a y se desprendiese de las opiniones ajenas a la hora de hacer arte. “Olv?dense ustedes de los talleres y las galer?as y expongan en las calles”, dec?a L?ger y el alumno aprendi? la lecci?n.

M?s tarde conoci? a otro iconoclasta atrevido, Alexander Liberman, el m?tico director de arte de Vogue, para quien Klein hizo los primeros editoriales de moda, ambivalentes e ir?nicos, que todav?a hoy son considerados como can?nicos en voluntad de ruptura.

A lo largo de su larga y muy productiva carrera, como dicen en el museo holand?s, Klein “siempre ha mantenido la independencia, cultivado el anticonvencionalismo y flirteado con lo enigm?tico”. Cuando alg?n fot?grafo en ciernes le pregunta por la f?rmula secreta, suele responder:?”S? t? mismo. Prefiero ver algo torpe pero que no parezca la copia del trabajo de otro”.

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